¡Hellou! Soy Jana Amores

Vivo en “El Prau”, en Gijón. Con dos perris, dos gatos, dos ovejas, mi hija y mi marido. También tengo tres peces, lo tengo que aclarar porque siempre me olvido de ellos y mi hija se enfada. Porque los peces también son parte de la familia.

Cuando terminé de estudiar trabajé como como dependienta (para alivio de mis profesores que no daban un duro por mí). Y cuando me harté de las rebajas me propuse una meta: trabajar de lo que había estudiado… Y aquí estoy.

Pero casi mejor que sea Carol la que te hable de mí y de lo que hago…

  • Ordenada 1% 1%
  • Friki 100% 100%
  • Amante de los animales 90% 90%
  • Creativa 98% 98%
  • Quejica 60% 60%

JANA BY CAROL:

Conocí a Jana hace un muchillón de años, en esa época en la que hacías amigos por el Facebook. Y conecté con ella inmediatamente porque hacía unos diseños PRE-CIO-SOS de perros. Está claro que nuestro amor desmedido por los animales fue lo que nos unió en un primer momento.

A lo largo de mi vida me he dado cuenta de que quienes se rodean de bichos son Buenas personas. Así, con B mayúscula. Porque su corazón es más grande y tienen una sensibilidad especial… Y la de Jana es la de calarte rápidamente.

Jana es capaz de ver lo mejor de cada persona y, por extensión, ver esa chispa que hace única y especial a cada marca. Y cuando lo descubre, tiene la facilidad de sacarlo a la luz y transformarlo en algo tangible, en algo real, en algo que el resto del mundo puede entender.

Digamos que tiene el superpoder de la visión de rayos X. Ella me ayudó a reconocer dónde me quería ir a vivir en plena crisis existencial, cuando yo no tenía idea de dónde iba a estar al mes siguiente… Sabe lo que hay dentro de ti, antes de que tú misma lo sepas. Y eso, en el mundo de los negocios, te ayudará a conectar con tu público de una forma mucho más profunda, mucho más auténtica.

Su frikismo extremo, además de salpicar sus creaciones con alusiones variopintas, le ha facilitado su vida digital. Todo lo que sabe de webs (y sabe mucho) lo aprendió a base de quemarse los dedos, sacando castañas del fuego. No hay poltergeist tecnológico que se le resista… Ha vivido tantas tormentas, en tantos proyectos diferentes, que ya nada le sorprende ni la intimida.

En definitiva, si hay que ponerle una etiqueta a todo esto, seguramente te suene que es Branding y Diseño web. Pero que no te engañe esta definición manoseada de la que tantos se han apropiado porque creo que no refleja su verdadera esencia.

¿Sabes por qué? Porque hoy en día una web y un logo te lo puede hacer cualquiera: el cuñado que maneja Photoshop, Wix, o incluso tú misma con ayuda de Canva o del editor nuevo de WordPress. Pero ninguna de estas opciones tiene el cóctel perfecto de sensibilidad, destreza y pasión que tiene Jana.

¡Holi! Soy Carolina Bernal

Venezolana de nacimiento, salmantina de corazón y residente en Girona, al pie del Montgrí. Soy esa chica “sola” que todo el mundo mira (y cuchichea), pero lo que no saben es que no tengo que rendirle cuentas a nadie… Bueno sí, solo al banco… Pero a ese ya estoy maquinando cómo decirle adiós también.

Me gradué con honores en arquitectura en el 2005, y contra todos los pronósticos, soy cualquier cosa menos arquitecto. O quizás si, ¡pero de negocios! Porque después de 6 años trabajando como asistente virtual, descubrí que me encanta ponerle orden y cabeza a esas empresas, pequeñas y bonitas, que tienen muchísimo que aportar al mundo, pero que el camino se les hace empinado.

Solo tengo un problema, te lo cuenta Jana, ella sabe explicarlo mejor que yo:

CAROL BY JANA:

Os hablaré un poco de Carol. Tiene un gran problema… Y es que hace tantas cosas dentro de un negocio que siente que ninguna etiqueta le encaja. Pasó de ser “Carolina Bernal, Asistente Virtual” a “Mujer maravilla con ocho brazos”.

Ha probado con Project Manager, Arquitecta de Negocios Digitales, Gestión de contenidos y estrategias digitales… Es su talón de Aquiles, nada le gusta y nada le queda bien. Es como buscar el vestido perfecto: que en tu cabeza tienes muy claro cómo es, pero no encuentras nada que se ajuste.

Pero mientras ella encuentra esa etiqueta, yo te voy a explicar qué es lo que realmente hace porque, para mí, es casi magia. Carol es la Marie Kondo de los negocios: elimina todo aquello que sobra y hace ruido, y deja solo aquello que te hace feliz.

Pone orden donde hace falta. Una charla con ella y parece que te han planchado las ideas y las han guardado en el armario ordenadas por color y con todas las perchas iguales. Es una sensación maravillosa.

Con ella te sientes imparable. Es capaz de darle forma a una idea de esas que tienes a las cinco de la mañana (y que a esas horas te parece grandiosa), pero según va amaneciendo va perdiendo su esplendor.

Cuando le cuentas esa idea, no solo le saca brillo de nuevo, sino que saca la calculadora y la convierte en rentable, saca el Calendar y le pone fechas, saca el Todoist y te pone deberes… Y de repente: ¡BUM! Todo se vuelve viable.

Como te decía, lo que hace se parece al KonMari Method, pero en realidad ella es Mary Poppins. Llega, te llena la vida de orden y magia, y luego se va.

La verdad, a mí no se me ocurre mejor compañera de viaje. Sobre todo si eres como yo, que tengo veinte pares de calcetines pero solo utilizo dos.

Y puede que no, que no exista una etiqueta que resuma todo eso que ella hace, pero espero que ahora entiendas un poquito mejor cómo te puede ayudar.

  • Paciente 40% 40%
  • Loca por los animales 100% 100%
  • Mandona 80% 80%
  • Eficiente 98% 98%
  • Cotilla 20% 20%