¿Qué pasaría si ese correo TAN IMPORTANTE que has enviado,
se perdiera en el cyber espacio y no llegase jamás a su destino?

Imagina esto: llevas semanas preparando una propuesta, haciendo cálculos, hablando con socios y proveedores para tenerlo todo atado y perfecto, incluso has preparado una presentación, y cuando envías el correo electrónico a tu cliente, termina en su carpeta de spam.
¡NI SI QUIERA LO LLEGA A VER.

¿Crees que eso es lo peor que te puede pasar?

Ahora imagina que alguien suplanta tu identidad y envía correos electrónicos maliciosos con el nombre de tu empresa. Google te pone el cartelito de SPAM y te mete en su lista negra. Automáticamente tu página web deja de aparecer en los resultados de búsqueda de la gente.
Te ha borrado del cyber mapa de un plumazo.

NO MAIL, NO WEB, NO CASH.